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LAS RAZONES QUE FUNDAMENTAN NUESTRO TRABAJO, ESFUERZO E ILUSIÓN
“I CONFERENCIA IBEROAMERICANA: ALCOHOL Y SOCIEDAD EN EL SIGLO XXI”
Ciudad, Alcohol y Menores
INDICE
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1. NATURALEZA DEL PROYECTO
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2. FUNDAMENTACIÓN
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3. OBJETIVOS
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4. METODOLOGÍA
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5. TEMPORALIZACIÓN
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6. FINANCIACIÓN
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7. PRESUPUESTOS
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1. NATURALEZA DEL PROYECTO
A pesar de ser una droga aceptada socialmente, las consecuencias derivadas del consumo de alcohol pueden llegar a ser más perjudiciales que las llamadas “drogas duras”. La ingesta abusiva de alcohol pasa factura al individuo, ya que afecta negativamente a su metabolismo, a su estabilidad psicológica y social, pero las consecuencias van más allá, en la medida que esta conducta ha pasado a ser un problema de salud pública, al estar vinculada con un elevado porcentaje de muertes y enfermedades, con accidentes de tráfico y laborales, con el aumento de la conflictividad y la violencia de género, entre otras. Debemos tener en cuenta que se trata de una compleja realidad que va en aumento, que afecta cada vez a personas de más corta edad y que ningún país queda exento de sus consecuencias.
Atendiendo a esta realidad, un grupo de profesionales expertos en alcoholismo, auspiciados por: la Diputación Provincial de Cádiz, el Excmo. Ayuntamiento de Cádiz, la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) y patrocinados por la ONG gaditana ARCA (Asociación de Auto-Ayuda e In-Formación sobre el Síndrome de Dependencia Alcohólica), están dispuestos a luchar por un ambicioso proyecto: “Las Conferencias Iberoamericanas “Alcohol y Sociedad en el siglo XXI” (ICISA), para sentar a responsables políticos, profesionales, empresarios y organizaciones no gubernamentales alrededor de una misma mesa, y a través del diálogo y el conocimiento, mejorar las estrategias de intervención, pero sobre todo el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas, objetivo éste último ya reflejado el nuestra Constitución de 1812. Pretendemos que Cádiz pase a ser el ágora de nuestros días, un espacio de encuentro y reflexión sobre el consumo de las bebidas alcohólicas y los trastornos asociados, y que el presente proyecto constituya una enriquecedora aportación a los actos sociales que se vendrán a desarrollar con motivo del Bicentenario de la Constitución de 1812.
2. FUNDAMENTACIÓN
Uno de los aspectos más característicos de nuestra cultura es el vino, así como el alcohol en general, presente en todos los acontecimientos importantes de nuestra vida (bodas, reuniones sociales y de amigos/as, etc.) así como en nuestro día a días. Los patrones de uso de esta sustancia están sujetos a cambios, motivados por la propia inercia de la sociedad, y en consecuencia está disminuyendo el patrón de consumo mediterráneo, caracterizado por la ingesta de pequeñas cantidades de vino en las comidas, reservada a los adultos, para dar paso a un tipo de consumo mucho más abusivo en el que a pesar de las prohibiciones los menores de edad también tienen cabida. Se ha producido un aumento de las personas que exclusivamente beben los fines de semana en cortos períodos de tiempo, alcanzando el 43% entre los jóvenes de 19 a 28 años, y el 31% entre los menores de 15 a 18 años, siendo la cerveza y los combinados las bebidas preferidas, consumidas en muchas ocasiones junto con otras drogas de carácter ilegal. Merece especial mención el aumento del consumo por parte de la población femenina. Las diferencias en el consumo que tradicionalmente han existido entre chicos y chicas están desapareciendo, e incluso se están invirtiendo.
Centrándonos en el promedio de consumo per cápita, la media de España y América está muy por encima de la media global, situada en 6,2 litros. Nuestro país es el sexto del mundo en consumo de alcohol per cápita, con 10 litros de etanol puro por habitante. Según la Encuesta Domiciliaria sobre Uso y Abuso de Drogas en España 2005-2006, más de las tres cuartas partes de la población de 15 a 64 años beben alcohol de forma esporádica, el 64,5% lo ha hecho en los últimos treinta días y el 14,9% lo hizo diariamente en este mismo periodo. El colectivo de edad de 15 a 24 años es el que presenta una prevalencia de consumo en los últimos doce meses más elevada. Igualmente cabe destacar que el 5,5% de la población entre 15 y 64 años podría ser considerada como bebedora de riesgo, entendiéndose como tal aquellos hombres que ingieren diariamente un promedio de 5 unidades de bebida estándar (UBEs) -equivalente a 5 cervezas- y las mujeres que consuman un promedio de 3 UBEs diarias.
Atendiendo al continente Americano, y a pesar de las amplias variaciones entre países, el valor promedio del consumo per cápita está situado en los 8,7 litros, una cantidad muy elevada según afirma la Dra. Maristela G. Monteiro, Asesora Regional sobre alcohol y abuso de sustancias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En países industrializados y desarrollados, como Estados Unidos y Canadá, la cantidad de consumo per cápita aumenta a 9,3 litros en jóvenes, y a 14,3 litros en personas adultas. Según la OPS el consumo de alcohol en el continente americano es un 40% mayor que el promedio de consumo mundial, por lo que queda en evidencia que los patrones de ingesta de alcohol se hallan en niveles perjudiciales.
La OMS emitió un informe en el 2002 según el cual al alcohol es el tercer factor de riesgo para la salud de los/as ciudadanos/as en países desarrollados, tras el tabaco y la hipertensión arterial. Esta sustancia provoca en el mundo cada año 2.300.000 muertes, esto es un 3,7% de la mortalidad global. En América, en el 2002, al menos 69.000 muertes de personas entre 15 y 29 años se atribuyeron a la ingesta de alcohol, y en España en torno a las 1500 muertes al año en total. Así mismo, el consumo de alcohol está vinculado con más de 60 enfermedades, según apunta la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), tales como el cáncer, enfermedades gastrointestinales, hepáticas, neurológicas y musculoesqueléticas, entre otras. En Europa Occidental, el 6,8% de las enfermedades están relacionadas con el consumo excesivo de alcohol. Estas cifras son por sí mismas contundentes y no dejan lugar a resquicios ni interpretaciones paliativas.
Tal y como comentábamos con anterioridad, la ingesta abusiva de alcohol pasa factura al individuo, en la medida que afecta a su metabolismo, a su estabilidad psicológica y social, pero las consecuencias van mucho más allá. La OMS, en su 58ª Asamblea Mundial celebrada en 2005, mostró su especial preocupación por “la magnitud de los problemas de salud pública asociados al consumo nocivo de alcohol y las tendencias de consumo peligroso, en particular entre los jóvenes de muchos Estados miembros”, ya que esta conducta está vinculada con un elevado porcentaje de muertes y enfermedades, con accidentes de tráfico y laborales, con el aumento de la conflictividad y la violencia de género, entre otras.
La relación entre alcohol y accidentes es bien conocida por todos/as, indistintamente del tipo de accidentes (de tráfico, laborales, etc.). Centrándonos en los accidentes de tráfico, cada fin de semana muere en las carreteras españolas una media de 20 personas menores de 30 años, a lo que hay que sumarle las lesiones, que en muchas ocasiones pueden dejar a jóvenes postrados en una cama para el resto de sus días. En el 37% de los accidentes se detectó unas tasas de alcohol superiores a las permitidas. No debemos olvidar que no sólo hacemos frente al dolor que conlleva una pérdida o a una disminución de autonomía de una persona, sino también a unos costes económicos considerables. Los accidentes de tráfico se han convertido en la primera causa de muerte para los jóvenes, y en la segunda para la población española. Atendiendo al ámbito laboral, el alcohol está detrás del 20% de los accidentes y multiplica por tres la incapacidad.
Otras de las graves consecuencias para la salud pública derivadas del consumo de alcohol son las prácticas sexuales de riesgo entre los jóvenes. En un estudio llevado a cabo por el Instituto Europeo de Estudios en Prevención se detectó que un tercio de los varones y una cuarta parte de las chicas utilizaban el alcohol para iniciar el contacto con una posible pareja sexual y facilitar el acercamiento, una conducta que deriva en muchas ocasiones en situaciones tan dramáticas como la transmisión de enfermedades o los embarazos no deseados. Así mismo podríamos destacar como otra de las graves consecuencias para la salud pública el aumento de la violencia. Según un informe emitido por la OMS en 2006, el alcohol constituye uno de los tres factores principales que conducen a incidentes de violencia juvenil, y también influye sobre la violencia callejera, intrafamiliar, e incluso en la violencia de género.
Atendiendo a esta realidad, los problemas derivados del consumo inadecuado de alcohol se han convertido en una preocupación de primer orden, tanto para responsables mundiales de la salud, como para las administraciones de los diferentes gobiernos de los países iberoamericanos, profesionales, empresarios y afectados, ya que las situaciones comentadas con anterioridad conllevan una serie de costes sociales, familiares, personales y económicos. Centrándonos en éstos últimos, a nivel europeo el impacto sobre la salud supone un coste estimado en 17 billones de euros, 5 de ellos invertidos en la prevención y el tratamiento del consumo perjudicial de alcohol y la dependencia alcohólica. Según el experto de EE.UU., Kenneth Warren, responsable de un instituto dependiente del Gobierno federal que realiza proyectos de investigación y prevención, sólo en EE.UU. los costes asociados a los problemas que genera se cifran en 190.000 millones de dólares. Esto no incluye sólo el gasto sanitario, sino también la pérdida de productividad, ya que las personas alcohólicas presentan mayores niveles de absentismo, piden más bajas laborales y su rendimiento es mucho menor. Cabría destacar el gremio de la hostelería, por la gratuidad y el fácil acceso a la sustancia, y el sector de la construcción, por los espacios muertos en la jornada partida y la situación de algunos trabajadores fuera de su entorno familiar.
Datos elaborados por el Ministerio de Sanidad y por el Observatorio de la Adolescencia en colaboración con la Fundación Alcohol y Sociedad, sitúan la edad media de inicio de consumo en España en los 14 años. En el año 2004 se llevo a cabo un estudio en el que se detectó que el 81% de los estudiantes de 14 a 18 años había bebido alcohol en el último año y el 65,6% en el último mes. De este 65,6%, un 34,8% había tenido un consumo abusivo. Igualmente cabría destacar un dato significativo extraído de un estudio realizado en 4 hospitales andaluces en el 2008, según el cual de los 722 casos de urgencias registrados por causas directas del alcohol, el 6,1% de los pacientes eran menores de edad. Si los datos sobre la edad de inicio de consumo de alcohol en España son abrumadores, aún más lo son si atendemos a países de América del Sur, en los que la edad media de inicio, como en el caso de Perú, se sitúa en los 10 años, dos años menos que en el 2002, según la “III Encuesta Nacional del Consumo de Drogas en Población General” desarrollada por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA).
Este consumo tan prematuro tiene un origen multicausal, y en él intervienen factores macrosociales, como la accesibilidad a la sustancia, la aprobación social, la publicidad y la asociación del alcohol con el ocio; factores microsociales, como estilos educativos inadecuados, falta de comunicación y clima familiar conflictivo, consumo familiar de alcohol e influencia del grupo de amigos/as, y por último, factores personales, como la desinformación, las actitudes favorables para el alcohol y los déficit y problemas de los adolescentes.
Teniendo en cuenta la magnitud de las consecuencias derivadas del consumo abusivo de alcohol, en la medida que no sólo afecta al individuo sino al bienestar de la propia sociedad, y en coherencia con el principio universal recogido en la Constitución de 1812 y posteriores, un grupo de profesionales expertos en alcoholismo pretenden sentar a responsables políticos, empresarios, profesionales y organizaciones no gubernamentales alrededor de una misma mesa, y a través del diálogo mejorar las estrategias de intervención desde una perspectiva global, tal y como ya aparecía reflejado en la “Estrategia Nacional sobre Drogas” aprobada en diciembre de 1999.
Para esta I Conferencia se ha elegido el tema Ciudad, Alcohol y Menores ya que como recoge la “Declaración sobre Jóvenes y Alcohol” (Conferencia Ministerial sobre Jóvenes y Alcohol. Estocolmo 2001), la Salud y el Bienestar constituyen un derecho fundamental del ser humano, y por tanto protegerlos y promoverlos entre los niños y jóvenes es algo fundamental.
La ciudad es quizás la estructura social para la juventud, que mas es sensible al rápido cambio social y económico. La “Comunidad Local” con sus marcos legislativos particulares, sus dinámicas sociológicas y su proximidad a los ciudadanos, ofrece enormes posibilidades para el análisis del origen de los problemas derivados del consumo de bebidas alcohólicas y la puesta en marcha de medidas para la protección a las presiones que los menores sufren para el consumo e influenciar la disponibilidad y aceptabilidad para el consumo de bebidas alcohólicas entre los menores de edad.
3. OBJETIVOS
Ø GENERAL:
Facultar a los participantes en las políticas y programas para disminuir los problemas derivados del consumo de bebidas alcohólicas entre los menores y mejorar el bienestar de los/as ciudadanos/as.
Ø ESPECÍFICOS
· Promover una aproximación intersectorial a nivel local, para asegurar políticas más eficaces y sostenibles.
· Describir y analizar medidas de Prevención Ambiental (Las estrategias de prevención ambiental se dirigen a alterar el entorno inmediato cultural, social, físico y económico en el que las personas toman sus decisiones sobre el consumo de bebidas alcohólicas) en el ámbito de la ciudad.
· Describir y analizar medidas de Prevención Universal, Selectiva e Indicada relacionadas con el consumo de bebidas alcohólicas de los menores en el entorno de la ciudad.
· Elaboración, desarrollo e implementación de estrategias que ayuden a mejorar la calidad de vida de los/as afectados/as que se encuentren en procesos de tratamiento y reinserción.
· Conformar una base de evidencias que mejoren las políticas y programas. Activación de una plataforma euroamericana común y permanente de estudio, formación e intercambio.
4. METODOLOGÍA
Dispondremos de una especial complicidad con los factores espacio-tiempo que propicie la interacción entre las diversas sensibilidades y experiencias de los asistentes, que estarán conformados por responsables políticos de los distintos países y ciudades, profesionales competentes, representantes del sector empresarial y organizaciones no gubernamentales de afectados. Una interacción en todas direcciones y ámbitos, internacionales, nacionales, autonómicos y municipales, que genere la sinergia de un esfuerzo eficaz capaz de dinamizar las estrategias funcionales, así como desarrollar otras nuevas.
Inicialmente se prevé poner en marcha un Comité Organizador y de Coordinación, el cual planificará desde 2010 a 2011 una serie de reuniones sectoriales por zonas geográficas, niveles de organización política y responsabilidades (políticas, profesionales, empresariales y de afectados). Dicho Comité evaluará la situación de los objetivos propuestos. A partir de estas reuniones, plenos y talleres especializados se elaborarán estrategias, análisis e ideas que fecundarán en el marco de la Conferencia, así como es las respectivas áreas de influencia de los especialistas participantes. Se facilitará el tiempo necesario para promover la sensibilización, el intercambio de experiencias y el establecimiento de alianzas entre los participantes.
Las conclusiones se recogerán en la PRIMERA CARTA IBEROAMERICANA “ALCOHOL Y SOCIEDAD EN EL SIGLO XXI: CIUDAD, ALCOHOL Y MENORES” que durante un acto específico durante la Conferencia será refrendada por los máximos reponsables de las ciudades, sociedades científicas, organizaciones, fundaciones y asociaciones participantes.
5. TEMPORALIZACION
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2010
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Puesta en marcha del Comité Organizador
Coordinación de todas las reuniones sectoriales
Desarrollo de una web especifica
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2011:
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Celebración de todas las reuniones sectoriales
Elaboración de documentos base para la Conferencia
Convocatoria de la Conferencia.
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2012:
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Celebración de la I Conferencia.
Promulgación de las conclusiones en forma de Declaraciones Públicas.
Acto “Carta Iberoamericana en el Siglo XXI”
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6. FINANCIACION
Se pretende que el Proyecto sea Cofinanciado por el Consorcio y otras Instituciones Públicas, entre ellas el Ministerio de Sanidad y Consumo del Gobierno de España, el Excelentísimo Ayuntamiento de Cádiz, la Diputación Provincial de Cádiz y la Consejería de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía y la iniciativa privada.
Las mesas sectoriales deberán autofinanciarse con apoyos institucionales. Así mismo la Conferencia buscará los patrocinios privados adecuados.
Resulta razonable buscar la colaboración organizativa y económica, entre otros de:
Ø Plan Nacional sobre Drogas.
Ø FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción)
Ø Comisión Interamericana para el control del abuso de drogas (CICAD)
Ø Dirección General para las Drogodependencias y Adicciones (Junta de Andalucía)
Ø Red Iberoamericana de Organizaciones no Gubernamentales que trabajan en Drogodependencias (RIOD).
Ø Sociedad Española de Toxicomanías.
Ø Socidrogalcohol.
Ø SEPD (Sociedad Española de Patología Dual.
Ø FARE (Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España)
Ø Fundación Alcohol y Sociedad
Ø Etc…
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